VITTO MAREPescados · Mariscos
Vista aérea del océano rompiendo en la costa

Nuestra historia

Obsesionados con el mar desde antes de tener nombre.

Vitto Mare nació de una frustración simple: en Argentina, país con miles de kilómetros de costa, conseguir pescado realmente bueno era casi imposible sin conocer a alguien.

Nosotros conocíamos a ese alguien. Años de relación con pescadores, plantas y frigoríficos de la Patagonia nos enseñaron dónde está la diferencia entre un langostino y el langostino: en la captura, en el congelado a bordo, en cada eslabón de la cadena de frío.

Decidimos que esa calidad —la que se sirve en los restaurantes que admiramos— tenía que poder llegar a una mesa de casa. Sin misterio, sin letra chica, con el origen escrito en cada etiqueta.

Hoy seleccionamos a mano cada pieza que vendemos. Somos chicos a propósito: el día que no podamos elegir pieza por pieza, preferimos no crecer.

Pescador sosteniendo un salmón recién capturado en el mar

La calidad empieza mucho antes que nosotros: empieza en el barco.

Cómo trabajamos

Del barco a tu mesa, sin cortar el frío.

01

Selección

Cada mañana recorremos el mercado y elegimos pieza por pieza: ojos brillantes, agallas rojas, carne firme. Lo que no pasa el examen, no entra.

02

Control de calidad

Doble inspección: al recibir la mercadería y antes de empacar cada pedido. Temperatura, textura y aroma se controlan en ambos puntos.

03

Empaque

Envasado individual al vacío, etiquetado con origen, fecha y lote. El vacío protege la textura y duplica la vida útil en tu freezer.

04

Entrega

Transporte refrigerado con temperatura registrada durante todo el viaje. El frío que empezó en el barco termina en tu heladera.

El estándar

Si no se lo serviríamos a un chef, no te lo vendemos a vos.

Varios de nuestros clientes cocinan profesionalmente. Ese es el listón: cada caja que sale tiene que resistir el ojo de alguien que vive de esto.

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Chef emplatando bajo lámparas de cobre en cocina profesional